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En un principio, CIESCOOP USACH comienza a relacionarse con la Unidad de Investigación en Economía Social y Cooperativa, UIDESCOOP (Universidad de Valencia), donde, por medio de la Agencia Española de Cooperación Internacional, se establece una transferencia de conocimientos y apoyo a la formación del Centro, estableciendo los contenidos teóricos que entregan la perspectiva a éste.

El trabajo de contados investigadores españoles, como José Luis Monzón y Rafael Chávez, y de quien fuera director y formador de Ciescoop, Mario Radrigán Rubio desde Chile, ayudan a  construir un concepto de “Economía Social”, el cual designa a “aquel conjunto de organizaciones microeconómicas caracterizadas por unos rasgos comunes marcados por una ‘ética social’”.

El concepto se consolida a través del Comité Nacional de Enlace de las Actividades Mutualistas, Cooperativas y Asociativas (CNLAMCA), a través de su Carta de la Economía Social, definiéndolo como "el conjunto de entidades no pertenecientes al sector público que, con funcionamiento y gestión democráticos e igualdad de derechos y deberes de los socios, practican un régimen especial de propiedad y distribución de las ganancias, empleando los excedentes de ejercicio para el crecimiento de la entidad y la mejora de los servicios a los socios y a la sociedad” (Chavéz y Monzón, 2003). Se considera a las entidades Cooperativas, Mutualidades y Asociaciones como las principales participantes de éste tipo de Economía, sin embargo, en la realidad chilena actual, podemos comprender dentro de la Economía Social a todos quienes compartan sus principios de:

  • Finalidad de servicio a sus miembros o a la colectividad antes que de lucro, enfatizando el hecho de que la actividad económica desarrollada por estas entidades tiene vocación de servicio a personas y no de búsqueda del beneficio.
  • Autonomía de gestión.
  • Procesos de decisión democráticos (1 socio= 1 voto).
  • Primacía de las personas y del trabajo sobre el capital en el reparto de las rentas.
Mario Radrigán realiza, además, un debate entre las diversas perspectivas que hoy atañen al concepto de Economía Social en función del impacto que representaría el sector, donde:

  • Se considera a las empresas de economía social como una alternativa al modelo capitalista imperante, al cual se le declara inhumano e injusto. Las empresas de economía social y las cooperativas estarían llamadas a generar otra forma de hacer sociedad en un modelo económico basado en la solidaridad y en la participación democrática.
  • Para otros, el sector de economía social estaría llamado a ser una corrección de los fallos del modelo capitalista, logrando con ello mayor equidad y distribución de la riqueza, pero sin implicar un cambio global en el modelo de desarrollo actualmente imperante.
  • Finalmente, para otros autores, es importante la existencia de esta economía a nivel local, tomando en cuenta las particularidades territoriales y como éstas entrarían en dialogo con el sector público y el privado capitalista. (Mario Radrigán, 2014)

En relación al impacto en Chile, la División de Asociatividad y Economía Social, DAES, perteneciente al Ministerio de Economía ha entregado las cifras que posicionan a éste sector aportando al 1,5% al PIB nacional y contando con más de 3 millones de socios y personas pertenecientes a alguna entidad de este tipo.